Iberika Trail a mi manera: sin dorsal y sin presión
Descripción de la publicaciónMe propongo recorrer los trazados de Iberika Trail a mi manera: sin dorsal, sin calendario y sin presión. Un nuevo reto para volver a disfrutar del trail.
CARRERASTRAIL RUNNING
Iberika Trail a mi manera: sin dorsal y sin presión
Hay momentos en los que uno se pone un dorsal buscando hacer una buena carrera, mejorar una marca o, simplemente, conseguir llegar a meta sin que las piernas presenten una reclamación formal.
Y hay otros momentos en los que lo único que necesitas es volver a disfrutar.
Yo ahora mismo estoy bastante más cerca de ese segundo grupo.
Después de una temporada algo irregular, con menos kilómetros de los que me hubiera gustado y sin terminar de encontrar esa continuidad que todos queremos tener cuando salimos a correr, me apetecía buscar algo diferente.
Un reto, sí.
Pero sin convertirlo en otra obligación.
Y de ahí ha salido esta idea:
hacer Iberika Trail a mi manera.
¿Qué es Iberika Trail?
Para quien no conozca Iberika Trail, se trata de un circuito de carreras de montaña que recorre diferentes localidades de la Comunidad de Madrid.
Sus pruebas ofrecen diferentes distancias y niveles, lo que permite acercarse al trail tanto a corredores que están empezando como a gente que ya lleva unos cuantos kilómetros de montaña en las piernas.
Y precisamente viendo sus recorridos pensé una cosa:
¿Por qué no hacerlos por mi cuenta?
No necesariamente el día de la carrera.
No necesariamente con dorsal.
Y, sobre todo, no necesariamente corriendo contra nadie.
Sin dorsal y sin presión
Esta es probablemente la parte más importante del proyecto.
Mi intención es ir recorriendo diferentes trazados de Iberika Trail, pero fuera de competición y cuando pueda.
Sin clasificaciones.
Sin tiempos que perseguir.
Sin tener una fecha marcada obligatoriamente en el calendario.
Porque una cosa es el calendario oficial de las carreras y otra bastante distinta es el calendario de un corredor popular.
Ahí tenemos trabajo, familia, compromisos, entrenamientos que no salen como esperábamos y esos misteriosos fines de semana en los que habías pensado correr durante tres horas y, de repente, resulta que tienes catorce cosas que hacer.
Seguro que a más de uno le suena.
Por eso quiero que este proyecto sea justo lo contrario.
Tener una lista de recorridos que me apetece conocer y hacerlos cuando las circunstancias me lo permitan.
Empezar poco a poco
La idea inicial es comenzar por algunos de los recorridos más asequibles.
Y después ya veremos.
No quiero empezar haciendo el trazado más largo simplemente porque sea el más largo.
Prefiero ir aumentando poco a poco la distancia y la dificultad.
Al final, una de las cosas que más me gustan del trail es precisamente descubrir sitios nuevos.
Preparar el recorrido.
Mirar el perfil.
Pensar que esa subida tampoco parece para tanto.
Llegar allí.
Empezar a subir.
Y descubrir que, efectivamente, sobre la pantalla del ordenador todas las pendientes parecen bastante más pequeñas.
La montaña tiene esas cosas.
El vídeo: Iberika Trail a mi manera
Todo este proyecto lo cuento también en el vídeo que he publicado en el canal de YouTube:
Iberika Trail a mi manera: sin dorsal y sin presión
▶️ https://youtu.be/As0QiJE-07U
En el vídeo explico precisamente la filosofía con la que quiero afrontar este reto.
No quiero convertirlo en una competición particular ni en una obligación de terminar todos los recorridos dentro de un plazo determinado.
Quiero utilizarlo como una excusa perfecta para salir a correr, conocer nuevos caminos y recuperar esa sensación que probablemente todos hemos tenido alguna vez cuando empezábamos:
salir porque nos apetece salir.
Sin más.
El verdadero reto no es completar Iberika Trail
Aunque parezca contradictorio, completar todos esos recorridos no es realmente lo más importante.
El objetivo principal es volver a disfrutar del proceso.
Durante mucho tiempo he relacionado los retos deportivos con una carrera concreta.
Te apuntas.
Entrenas.
Llega el día.
Corres.
Cruzas la meta.
Descansas unos días.
Y empiezas a buscar otra carrera.
Que tampoco está mal.
De hecho, seguramente seguiré haciéndolo.
Pero esta vez me apetecía tener un objetivo diferente.
Algo que estuviera ahí esperando, pero que no pusiera presión.
Si una semana puedo acercarme a uno de los recorridos, estupendo.
Si pasan tres semanas sin poder hacerlo, pues tampoco ocurre absolutamente nada.
Porque no olvidemos una cosa bastante importante:
somos corredores populares.
No vivimos de esto.
Tenemos trabajo, familia y otras muchas cosas que tienen que convivir con nuestras ganas de correr.
Y algunas semanas todo encaja perfectamente.
Otras semanas entrenar requiere una planificación digna de una operación militar.
Un recorrido, una pequeña aventura
La intención es que cada vez que haga uno de estos recorridos pueda contarlo tanto aquí, en Me ha dado por el Trail, como en el canal de YouTube.
Hablaré del recorrido, de la distancia, del desnivel, de las zonas que más me hayan gustado y de las que me hayan hecho preguntarme por qué tengo esta afición en lugar de coleccionar sellos.
También intentaré contar todo aquello que pueda resultar útil para alguien que quiera conocer la ruta.
Dónde empieza.
Qué tipo de terreno encontramos.
Qué dificultad tiene.
Qué material puede venir bien.
Y, por supuesto, qué tal me ha ido a mí.
Incluyendo los errores.
Que seguramente habrá unos cuantos y también forman parte de esto.
¿Conseguiré completar todos los recorridos?
Pues no tengo ni idea.
Y esa es precisamente una de las cosas que más me gustan del proyecto.
No tengo una fecha límite.
No tengo que completar una clasificación.
No tengo que demostrar absolutamente nada.
Solo tengo una lista de recorridos, unas zapatillas de trail y bastantes ganas de volver a acumular kilómetros por la montaña.
Así que iremos uno a uno.
Sin dorsal.
Sin presión.
Y disfrutando del camino.
Que al final, por mucho que nos guste mirar ritmos, kilómetros, desniveles y estadísticas en el reloj…
de eso iba todo esto, ¿no?


